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Published octubre 5, 2018

“Continuemos el viaje juntos ”

Testimonio del estudiante senior Costantino Albini, en la ceremonia en la Gran Stupa de Merigar, el 3 de octubre del 2018, para despedir y honrar al Maestro Namkhai Norbu

Foto: I. L. Maidanuc

Queridos Hermanos, queridas Hermanas, queridos Amigos- y también a quienes representan instituciones-, a los que hoy voy a llamar del siguiente modo: Amigos.

Los saludo en nombre de toda nuestra Comunidad Dzogchen y de la familia Namkhai, y les agradezco el haber venido hoy, 3 de octubre de 2018, para honrar y recordar a Chögyal Namkhai Norbu, un hombre extraordinario que significó tanto para quienes tuvieron la fortuna y el privilegio de conocerlo, y en quienes provocó -en pequeña o gran medida- profundos cambios en sus vidas.

Su nombre de nacimiento es Namkhai Norbu, que significa en tibetano “Joya del Cielo ”. Para sus colegas del Instituto Universitario Oriental de Nápoles era el Profesor Norbu.

Para el mundo Tibetano, no es sólo una figura cultural sino, también y por sobre todo, una figura espiritual. Lleva el título de Chögyal, Rey del Dharma, de la Enseñanza de Buda.

Para nosotros, sus estudiantes, fue y será para siempre, afectuosamente, Rinpoche: Precioso Maestro.

No es fácil hablar comprensivamente, en pocos minutos de la vida de Chögyal Namkhai Norbu, un hombre de inagotable versatilidad y de un intelecto sagaz y multifácetico, yo diría brillante. Sus innumerables dimensiones culturales, morales y espirituales no pueden ser comparadas ni siquiera con las fascetas brillantes y sorprendentes de un diamante .

Si hoy, yo tratara de hablar de todo lo bueno que El hizo, de todo lo que nos dio a nosotros y al mundo entero, no sería suficiente el día entero, y terminaría omitiendo mucho más de lo que tendría éxito en mencionar.

 

Costantino Albini y Jamyang Oliphant dando testimonio frente a la Gran Stupa. Foto: Edith Casadei

Me limitaré a hacer una lista de algunos aspectos de su trabajo a nivel cultural: innumerables publicaciones documentan su continua investigación histórica y arqueológica, particularmente del Tibet arcaico y del antiguo y olvidado reino Shang Shung.

Sus hallazgos revolucionaron las ideas mantenidas como ciertas por el ´establishment´ académico tibetano.

Como Profesor de Lengua y Literatura Tibetana y Mongol de la Universidad de Nápoles, creó, entre otras cosas, un sistema de transliteración del idioma tibetano que permitió a sus estudiantes pronunciar la lengua tibetana de manera perfecta.

Como experto, tanto de Medicina Tibetana tradicional como de Astrología Tibetana, Chögyal Namkhai Norbu fundó en 1991 aquí en Merigar, en presencia de Su Santidad el Dalai Lama, el Instituto Shang Shung de Estudios Tibetanos, para promover el conocimiento de estas disciplinas y de la cultura Tibetana en general.

En los años recientes, como Profesor también catalogó, tradujo y publicó más de trescientas baladas folklóricas y canciones Tibetanas, retrabajándolas y estimulando el estudio de las coreografías de las danzas asociadas a éstas.

Pero el amor y la pasión de Chögyal Namkhai Norbu por la historia y la cultura de su tierra no se limitaban a su pasado remoto. Ahora quiero ilustrar algunos aspectos de la elevada moralidad de la vida de Chögyal Namkhai Norbu.

Reconocido -al nacer- como Tulku o Buda viviente, que es la reencarnación de un Gran Maestro del pasado, Chögyal Namkhai Norbu nunca se sirvió de su estatus para su propio avance político, económico, o religioso, como era costumbre entre sus pares contemporáneos. A lo largo de su vida, sus éxitos y su conquista verdadera fueron alcanzados sólo a través de su incansable trabajo y a través de sus habilidades superiores.

Para aquellos que lo conocieron y estuvieron cerca de El, durante toda su vida manifestó las cualidades de un ser iluminado al que llamamos Bodhisattva, que es una encarnación de suprema generosidad, amorosa bondad y compasión.

En 1988, Chögyal Namkhai Norbu fundó ASIA (Asociación para la Solidaridad en Asia), una organización no-gubernamental que, hasta el día de hoy, lleva a cabo proyectos de cooperación y solidaridad en Tibet y en otras regiones desfavorables del planeta.

ASIA lleva ayuda humanitaria a zonas golpeadas por desastres naturales, construye escuelas y hospitales y brinda facilidades de entrenamiento profesional para asistir a las personas necesitadas.

Sin embargo, Chögyal Namkhai Norbu no sólo fue un gran erudito, un investigador y un explorador audaz; también fue un hombre generoso y compasivo de elevada moral, siempre listo a ayudar a las personas y a las poblaciones con dificultades.

El rasgo más extraordinario e importante de Chögyal Namkhai Norbu es –ciertamente- su extremada elevada espiritualidad. Custodio y practicante del antiguo conocimiento de la Enseñanza Dzogchen (que está en la raíz de la espiritualidad budista), para nosotros, Chögyal Namhai Norbu es -por sobre todo y más allá de todo-, nuestro amado Maestro, un Maestro de la vida que nos enseñó a convertirnos en seres humanos completos, el Sagrado Maestro del Vajra que nos introdujo al más profundo conocimiento de nosotros mismos, revelándonos nuestra verdadera naturaleza.

Durante más de cuarenta años, en los que virtió dentro nuestro un oceáno de maravillosas y profundas enseñanzas, El supo cómo hablarnos a cada uno de nosotros, personalmente, íntimamente, contestando nuestras preguntas aún sin expresar.

Expresando respeto al Maestro que fue colocado a descansar dentro de la Gran Stupa

Chögyal Namhai Norbu es un ejemplo de immensa sabiduría, amorosidad, lucidez y un indomable espíritu libre.

Su visión es la de un pionero: desde el comienzo, siempre nos enseñó claramente que el camino a la evolución interior es un camino de responsabilidad personal.

Al final del primer retiro de enseñanzas Dzogchen en Subiaco, en el verano de 1976, nos explicó su visión para nuestro futuro:- “Nosotros no haremos un centro Budista,” nos dijo, “sino -más bien- formaremos una comunidad de practicantes … Cada practicante de Dzogchen es un centro vivo de conocimiento de la Enseñanza, una persona libre, relajada, independiente de títulos y escuelas … Una comunidad de practicantes puede extenderse en cualquier lugar, incluso alrededor de la tierra. Cada practicante -donde sea que vaya- encontrará a su familia, a sus hermanos y hermanas quienes, compartiendo el mismo conocimiento, le darán la bienvenida y le brindarán apoyo para su práctica.”

Ahora, Maestro, nosotros, tus estudiantes, somos miles y estamos a lo largo de toda la tierra. Hoy, hay muchos de nosotros aquí, y estamos acá para rendirte homenaje; pero ésta no es una despedida, no es un decir adiós.

Tú, Maestro, vives en el corazón de cada uno de nosotros. Gracias a tu compasión, nosotros ahora somos tu Cuerpo que continúa viviendo.

Déjanos continuar el viaje juntos, para que completemos tu visión.   Nosotros llevaremos adelante tus proyectos, tus ideas, tus esfuerzos y evolucionaremos en cada rincón del planeta.

Nosotros estaremos contigo una y otra vez, durante las muchas vidas por venir, hasta la Suprema Realización.

Esta es tu promesa.

Esta es y será nuestra vida.

Maestro, Rinpoche, gracias.

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